La escandalosa concesión de Edelap
Los 300 mil usuarios del servicio eléctrico de la concesionaria bonaerense serían víctimas de una suba de tarifas que viola el marco legal. La empresa logró que le extiendan la concesión hasta el 2083, pese a notorios incumplimientos.
Buenos Aires, lapolíticaonline, 31/07/08, 15:59
Los usuarios de energía eléctrica de La Plata serían víctimas de un aumento de tarifas ilegal que se origina en una renegociación irregular de contratos entre la Empresa Distribuidora La Plata S.A. (Edelap) y el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (Enre) que finalizó en 2005.
Entidades de defensa al consumidor presentarán ante el Ministerio de Planificación Federal una queja por considerar el aumento de tarifas como “ilegal”. Pedro Bussetti, presidente de Defensa de Usuarios y Consumidores (Deuco), explicó que en 2005 cuando el gobierno nacional se reunió con las empresas distribuidoras de energía Edenor, Edesur Y Edelap para renegociar los contratos, se anunció la convocatoria a una audiencia pública para definir el aumento de las tarifas que nunca se concretó.
Los responsables
El hecho de que Edelap siga siendo desde 1992 la empresa que distribuye la energía eléctrica en La Plata y alrededores es producto de la irresponsabilidad de los organismos nacionales de control, que pese a las quejas de los usuarios (manifestadas en numerosas protestas y en los reclamos que se amontonan en los archivos de la Defensoría del Ciudadano), los informes en su contra y las multas abonadas, permitió la renegociación del contrato de concesión.
Los sucesivos incumplimientos de lo establecido en el contrato de concesión de 1992 durante el transcurso de los quince años que la empresa dispuso de la explotación del servicio se basan en la falta de inversión en tendido de electricidad y mejoramiento en la calidad del servicio.
Estas infracciones son motivo suficiente para que el Estado cumpla con la Ley nacional 24.065 (Régimen de Energía Eléctrica) que en el artículo 56 inciso h) faculta al ente regulatorio para propiciar ante el Poder Ejecutivo la caducidad o reemplazo de concesiones.
La poderosa AES
Privatizada en los 90, las acciones de Edelap están distribuida en un 10 por ciento en manos del personal y el 90 por ciento restante en la multinacional norteamericana AES.
Esta compañía enfrentó numerosos escándalos de corrupción en el país, como el caso en San Juan del complejo de diques Caracoles-Punta Negra.
AES es una de las más grandes compañías energéticas del mundo, con ventas por 11.100 millones de dólares en el 2005. Con operaciones en 25 países de los 5 continentes.
En su página corporativa AES sostiene que desde 1993 invirtió 1.000 millones de dólares en la Argentina, en la que tiene intereses en distribuidoras como las bonaerenses Edelap y Edes y en numerosas generadoras, del interior del país.
La renegociación
Durante el año 2002 se inició el proceso de renegociación de contratos de concesión de servicios de energía eléctrica. El mismo, finalizó en 2005 con el decreto 802/2005, en el que el Poder Ejecutivo Nacional ratificó el Acta Acuerdo firmado entre la Uniren del Ministerio de Planificación que conduce Julio de Vido (Unidad de Renegociación y Análisis de Contratos de Servicios Públicos) y Edelap.
Allí consta que la empresa en cuestión no cumplió con lo establecido, ni mantiene una clara auditoria contable, por lo que recomienda se revea la decisión de prolongar por diez años más la revisión de sus tareas.
No obstante, el Poder Ejecutivo Nacional aprobó la prórroga de ganancias de la empresa, que a través del contrato original, tiene la concesión por 95 años, con revisiones cada una década.
La carta de entendimiento
El proceso de renegociación del contrato de Edelap contó con varias audiencias y un informe final realizado por la Secretaría Ejecutiva de la Uniren.
Allí se comprobó que el sistema de alta tensión de Edelap debe ser adecuado para brindar un mejor servicio. Pero se hizo caso omiso a esa recomendación.
Para avanzar con el acuerdo se labró la “Carta de Entendimiento Uniren-Edelap S.A.” del 12 de diciembre de 2004.
El subsecretario de Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires en aquel entonces, Luis Pedro Sanguinetti, informó en la Carta que Edelap no realizó “las inversiones necesarias en redes, situación que debe ser contemplada, pues el sistema existente resulta insuficiente para satisfacer la demanda actual y potencial, de allí que los cortes en el suministro”.
Incluso, las conclusiones del anexo a la Carta plantean que se procuró que la empresa “asuma el compromiso de desarrollar un plan de inversiones y ejecutar los mantenimientos necesarios”. Sin embargo, el texto reconoce que “las empresas distribuidoras fueron reticentes a presentar un plan de inversiones para el período 2004-2008”.
Las críticas de la Uniren
Por su parte, Uniren destacó que ante “los datos económico-financieros declarados por las empresas, se puso en evidencia las dificultades de análisis originadas en la falta de una contabilidad regulatoria apropiada sobre las empresas concesionarias del servicio público, que permita obtener información ordenada y auditable sobre los costos e inversiones incurridas por las empresas en el cumplimiento de las obligaciones contenidas en los respectivos contratos".
Denunció además la Uniren que "esta característica dificulta o limita la posibilidad de calificar el cumplimiento de la totalidad de las obligaciones de la empresa; por ejemplo, el cumplimiento referido a las inversiones implícitas en las tarifas y, por lo tanto pagadas por los usuarios”.
Pero en un corolario típico de la Argentina, el Estado hizo caso omiso a sus propios informes y dio vía libre a la renegociación de Edelap, extendiéndole la concesión del servicio de la electricidad para 309.465 clientes hasta las postrimerías del siglo XXII.













