La delicada situación de Julio Cobos
El vicepresidente vive horas complicadas. En medio de una ola de rumores, se comunicó con varios dirigentes de la oposición. Su delicada situación política, el rol de Pichetto y los problemas para conducir el Senado.
Buenos Aires, lapolíticaonline, 17/06/08, 14:56
Luego de los cacerolazos, la situación política cambia drásticamente con gran rapidez. En este contexto, para el vicepresidente Julio Cobos está en el eje de las miradas.
Es que, luego de su carta abierta, los contactos con dirigentes rurales por fuera del oficialismo y los rumores que surgieron en las últimas semanas sobre una posible renuncia, el ex gobernador de Mendoza piensa en su destino.
Mientras el PJ se reorganiza, el espacio para los radicales K se fue agotando y, en especial, el lugar de Cobos fue cada vez menor hasta en el propio Senado que preside.
Por ello, comenzó a dialogar con frecuencia con dos radicales a los que conoce bien de sus épocas de gobernador: el jefe del bloque de la UCR Ernesto Sanz (con quien suele cruzarse mediáticamente) y el jujeño Gerardo Morales, ex candidato a vice de Roberto Lavagna.
El primero es el puente indirecto que tendió Cobos con la Coalición Cívica, que sigue buscando en gran parte de la estructura radical un sostén orgánico para el 2009. Inclusive, luego de su carta, una senadora de la oposición se comunicó con él para expresarle sus felicitaciones por sus palabras en medio del caos político.
Por el otro lado el rol de Morales es relevante: si bien en “on” niega cualquier contacto con Eduardo Duhalde, el senador jujeño es quien oficia de nexo entre el vicepresidente y “el cabezón”.
Fuentes consultadas por este medio no descartan la posibilidad de que haya existido un llamado telefónico entre ambos, y aceptan que la relación entre Morales y Cobos se intensificó en las últimas semanas, al compás de los espaldarazos del gobierno nacional, y que Duhalde está al tanto de todas las movidas políticas del vicepresidente.
A tal punto que, luego de su carta en la que invitaba al diálogo y pedía por una solución en el conflicto con el campo, Morales le hizo un guiño público: elogió su "buena actitud" y le pidió al "matrimonio presidencial salir del encierro" y escuchar las voces disidentes "desde el propio gobierno" por su política hacia el sector agropecuario.
Como sea, Cobos habría intentando renunciar un par de veces, pero el mal recuerdo de “Chacho” Álvarez y las presiones del oficialismo lo hicieron recular.
“Le dan aire y después le mandan a Kunkel a putearlo”, repetían los fieles al radicalismo K, ensayando una explicación a su descontento.
De todas formas, los llamado que realizó Cobos el sábado a varios dirigentes rurales fue otro de los detonantes del malestar en la Rosada. "Tenía toda la intención de intervenir para negociar entre ambos sectores", aseguró Luciano Miguens de la Sociedad Rural.
El Senado, hostil para Cobos
El presidente de la Cámara Alta es Cobos, su segundo, el presidente provisional, es José Pampuro. Pero quien realmente maneja los hilos es el jefe del bloque del Partido Justicialista, Miguel Angel Pichetto, hombre fuerte de Cristina Kirchner desde que tenía una banca.
“Pichetto es el que maneja el Senado. Él fue el que negoció a qué comisión iba cada uno, él decide qué temas se discuten en Labor Parlamentaria, él es el que tiene línea con Cristina”, grafica una fuente del Congreso. “Cobos está pintado”, concluye.
De hecho, cuando se impulsa alguna iniciativa desde el Ejecutivo es el jefe de Gabinete Alberto Fernández quien llama directamente al teléfono celular de Pichetto con las instrucciones que le dio la presidenta. “Siquiera tiene un interlocutor válido en la Rosada”, agrega una de las fuentes consultadas del espacio peronista.
Inclusive, si bien al vicepresidente se le cedió la secretaria administrativa, el secretario parlamentario fue duramente cuestionado a pocos meses de haber asumido. Aún en los pasillos del Senado le atribuyen la operación a Pichetto.
Un síntoma de las alicaídas acciones de Cobos se dio la semana pasada cuando, en una sesión especial para discutir los superpoderes, presidio él mismo la sesión.
Si bien sobre el final la oposición le agradeció, comentaba por lo bajo que veía a la Cámara Alta sin iniciativa para generar políticas y que habría que activar su rol, tema que molesta sobremanera al gobierno.
Sesión y más rumores
Mientras tanto, convocó hoy a una sesión especial de la Cámara Alta para reclamar, a pedido de legisladores de la oposición, la suspensión de la resolución 125 del ministerio de Economía del 11 de marzo último que fijó retenciones móviles a productos agropecuarios.
En la misma reunión, los legisladores nacionales propondrán el levantamiento de las medidas de fuerza por parte de las organizaciones agropecuarias y el establecimiento de una mesa de diálogo entre los sectores en conflicto desde hace 98 días.
Como si fuera poco, no sólo les dará “letra” para que hablen del tema, sino que, de no haber quórum, se contempló la posibilidad de incorporar el proyecto al temario de la sesión ordinaria de mañana.
A pesar de que se pensó que daría de baja este pedido de la oposición luego de que se enteró por os medios de comunicación de las palabras de Cristina Kirchner en cadena nacional, Cobos volvió a aceptar los pedidos de la oposición.
Lo cierto es que su situación política es delicada: mientras en su provincia, Mendoza, el gobernador Celso Jaque sigue distanciándose del oficialismo, los radicales kirchneristas también se alejan de las posturas del gobierno, como el caso del intendente de Ramallo, Ariel Santalla.













