Horowicz: “La presencia sindical no es de militantes, son barrabravas"

Alejandro Horowitz habló con La Política Online y afirmó que la presencia sindical hoy no es política, sino que son “activistas que se ganan el peso". “Moyano dice una cosa, la presidenta otra y la escena deja en claro que ninguna de las dos es relevante”, dijo del acto.

Buenos Aires, lapolíticaonline, 14/05/08, 20:19

Los violentos sucesos entre masas sindicales que se vivieron en el acto de asunción de Néstor Kirchner como presidente del Consejo Nacional del Partido Justicialista se apoderaron del centro de atención. Más aún si se guarda en la memoria lo ocurrido en la Quinta de San Vicente o, más atrás aún, el famoso cajón de Herminio Iglesias, los disparos en el retorno de Perón o el asesinato de Rucci.

 

Lo cierto es que el acto en la cancha de Almagro no sólo dejó en evidencia la crisis del gobierno nacional –ausencias en el palco y vacíos en las tribunas-, el decaimiento de la imagen de Cristina Kirchner –su marido le cedió la palabra y no habló para entregarle el protagonismo- y los quiebres internos en el corazón del kirchnerismo, sino que mostró a las claras la situación de los gremios en la Argentina.

 

Según el análisis del historiador Alejandro Horowitz, autor del libro “Los cuatro peronismos”, las masas de los sindicatos ya no siguen una línea política sino que son “activistas sindicales” que “se ganan el peso de lunes a viernes como barrabravas”.

 

En diálogo exclusivo con La Política Online, Horowitz analizó la situación del peronismo y los gremios, así como la crisis que atraviesa la gestión kirhcnerista.

 

¿La violencia que se vivió hoy en la cancha de Almagro es una remake de lo que ocurrió en San Vicente?

 

Fueron los mismos métodos pero sobre todo fue la misma alucinación. Es una situación de descomposición política extrema y por tanto de pérdida de horizontes estrictamente políticos que se sustituyen por enfrentamientos de proximidad o distancia de algo. En este caso de Kirchner supongo.

 

¿Qué representa esa alucinación?

 

Si uno tiene en el fondo de la cabeza la escena del 20 de junio de 1973 donde la distancia respecto al palco en el que iba a situarse Perón, era la distancia y la proximidad del poder y la lucha de corrientes opuestas, en este caso de los montoneros y la vieja dirección sindical era un debate donde las diferencias políticas eran realmente sustantivas. El programa de los montoneros no era el programa de la dirección de la CGT y las 62 Organizaciones. Si uno tiene en el fondo esa escena, con diferencias políticas genuinas y la lucha entre las dos fuerzas como una lucha real por el poder, esta es una escena que alucina a aquella.

 

Otro hecho curioso es que se dio un hecho tragicómico. Mientras Cristina enviaba un mensaje de “unidad” y bastante conciliador al campo, dos corrientes sindicales se mataban a palos. ¿Cómo puede repercutir esto en su imagen, en este momento crítico del gobierno?

 

Del único modo en que puede repercutir, que es dar claridad sobre la debilidad que el gobierno tiene, que surge del propio discurso de la presidenta. Llamar a una conciliación con el campo en medio del segundo aro agropecuario deja en claro que es una discusión por “quien manda”. En una discusión de esas, el que cede deja de mandar.

 

De los oradores, los cuáles fueron bastante flojos, quien atacó más fuerte al campo es Moyano, que es casualmente el representante de la vertiente que hoy chocó con la UOCRA. ¿Cómo se toma esto?

 

Muestra claramente la falta de dirección política. Moyano dice una cosa, la presidenta dice otra y la escena deja en claro que ninguna de las dos cosas es muy relevante.

 

¿Le llamó la atención que Kirchner no tome la palabra y le haya cedido su lugar a Cristina?

 

La lectura es obvia. Es el intento de fortificar la imagen de la presidenta como síntesis política del gobierno, lo cual sería cierto si el gobierno tuviera política y no fuera una fuerza descompuesta.

 

¿Pero esa obviedad no puede ser contraproducente?

 

Lo contraproducente es lo que suceda no que él ceda la palabra o no la ceda. Si el discurso hubiese sido un discurso unificado y hubiesen dicho Moyano, Kirchner y la presidenta lo mismo, en medio de la tensión religiosa de todos los presentes, se trataba de un discurso unívoco y por lo tanto de un discurso político que no podía no afectar al conjunto de la sociedad argentina. Pero el hecho que ni el discurso sea unificado ni la práctica mucho menos aún y en las condiciones políticas en que esto sucede, es evidente la crisis profunda que atraviesa este gobierno.

 

Viendo lo que ocurrió en este acto, con hechos de violencia en las masas sindicales e internas incluídas. ¿Puede trazarse algún paralelismo con lo que ocurría antes de la renovación en el peronismo?

 

Es cierto. Antes de la renovación el peronismo tenía este tipo de situaciones, pero digamos que hubo un momento en que dejó de tenerlas, al mismo tiempo que dejó de tener presencia sindical. Ahora la presencia sindical no es una presencia de militantes, es una presencia de hombres y mujeres que se ganan el peso de lunes a viernes como activistas sindicales, como barra bravas.

 

Son fuerzas de choque.

 

Si y nada más. No estás hablando de militantes de una política, estás hablando de una forma de ganarse el pan.

Horowicz: “La presencia sindical no es de militantes, son barrabravas"

Alejandro Horowitz habló con La Política Online y afirmó que la presencia sindical hoy no es política, sino que son “activistas que se ganan el peso". “Moyano dice una cosa, la presidenta otra y la escena deja en claro que ninguna de las dos es relevante”, dijo del acto.

Enviar a un amigo

Alejandro Horowitz.

Los violentos sucesos entre masas sindicales que se vivieron en el acto de asunción de Néstor Kirchner como presidente del Consejo Nacional del Partido Justicialista se apoderaron del centro de atención. Más aún si se guarda en la memoria lo ocurrido en la Quinta de San Vicente o, más atrás aún, el famoso cajón de Herminio Iglesias, los disparos en el retorno de Perón o el asesinato de Rucci.

 

Lo cierto es que el acto en la cancha de Almagro no sólo dejó en evidencia la crisis del gobierno nacional –ausencias en el palco y vacíos en las tribunas-, el decaimiento de la imagen de Cristina Kirchner –su marido le cedió la palabra y no habló para entregarle el protagonismo- y los quiebres internos en el corazón del kirchnerismo, sino que mostró a las claras la situación de los gremios en la Argentina.

 

Según el análisis del historiador Alejandro Horowitz, autor del libro “Los cuatro peronismos”, las masas de los sindicatos ya no siguen una línea política sino que son “activistas sindicales” que “se ganan el peso de lunes a viernes como barrabravas”.

 

En diálogo exclusivo con La Política Online, Horowitz analizó la situación del peronismo y los gremios, así como la crisis que atraviesa la gestión kirhcnerista.

 

¿La violencia que se vivió hoy en la cancha de Almagro es una remake de lo que ocurrió en San Vicente?

 

Fueron los mismos métodos pero sobre todo fue la misma alucinación. Es una situación de descomposición política extrema y por tanto de pérdida de horizontes estrictamente políticos que se sustituyen por enfrentamientos de proximidad o distancia de algo. En este caso de Kirchner supongo.

 

¿Qué representa esa alucinación?

 

Si uno tiene en el fondo de la cabeza la escena del 20 de junio de 1973 donde la distancia respecto al palco en el que iba a situarse Perón, era la distancia y la proximidad del poder y la lucha de corrientes opuestas, en este caso de los montoneros y la vieja dirección sindical era un debate donde las diferencias políticas eran realmente sustantivas. El programa de los montoneros no era el programa de la dirección de la CGT y las 62 Organizaciones. Si uno tiene en el fondo esa escena, con diferencias políticas genuinas y la lucha entre las dos fuerzas como una lucha real por el poder, esta es una escena que alucina a aquella.

 

Otro hecho curioso es que se dio un hecho tragicómico. Mientras Cristina enviaba un mensaje de “unidad” y bastante conciliador al campo, dos corrientes sindicales se mataban a palos. ¿Cómo puede repercutir esto en su imagen, en este momento crítico del gobierno?

 

Del único modo en que puede repercutir, que es dar claridad sobre la debilidad que el gobierno tiene, que surge del propio discurso de la presidenta. Llamar a una conciliación con el campo en medio del segundo aro agropecuario deja en claro que es una discusión por “quien manda”. En una discusión de esas, el que cede deja de mandar.

 

De los oradores, los cuáles fueron bastante flojos, quien atacó más fuerte al campo es Moyano, que es casualmente el representante de la vertiente que hoy chocó con la UOCRA. ¿Cómo se toma esto?

 

Muestra claramente la falta de dirección política. Moyano dice una cosa, la presidenta dice otra y la escena deja en claro que ninguna de las dos cosas es muy relevante.

 

¿Le llamó la atención que Kirchner no tome la palabra y le haya cedido su lugar a Cristina?

 

La lectura es obvia. Es el intento de fortificar la imagen de la presidenta como síntesis política del gobierno, lo cual sería cierto si el gobierno tuviera política y no fuera una fuerza descompuesta.

 

¿Pero esa obviedad no puede ser contraproducente?

 

Lo contraproducente es lo que suceda no que él ceda la palabra o no la ceda. Si el discurso hubiese sido un discurso unificado y hubiesen dicho Moyano, Kirchner y la presidenta lo mismo, en medio de la tensión religiosa de todos los presentes, se trataba de un discurso unívoco y por lo tanto de un discurso político que no podía no afectar al conjunto de la sociedad argentina. Pero el hecho que ni el discurso sea unificado ni la práctica mucho menos aún y en las condiciones políticas en que esto sucede, es evidente la crisis profunda que atraviesa este gobierno.

 

Viendo lo que ocurrió en este acto, con hechos de violencia en las masas sindicales e internas incluídas. ¿Puede trazarse algún paralelismo con lo que ocurría antes de la renovación en el peronismo?

 

Es cierto. Antes de la renovación el peronismo tenía este tipo de situaciones, pero digamos que hubo un momento en que dejó de tenerlas, al mismo tiempo que dejó de tener presencia sindical. Ahora la presencia sindical no es una presencia de militantes, es una presencia de hombres y mujeres que se ganan el peso de lunes a viernes como activistas sindicales, como barra bravas.

 

Son fuerzas de choque.

 

Si y nada más. No estás hablando de militantes de una política, estás hablando de una forma de ganarse el pan.






Comentarios

Exhibir resultados 1 a 2 fuera de 2
  • jueves, 15-05-08 16:48h

    RESISTENCIA PERONISTA. Tenemos que asir el mastil de la bandera que consagro a nuestro General por tercera vez como presidente de todos los Argentinos, en ese mastil debe flamear la bandera de lucha por la cual los autenticos peronistas comulgamos cada vez repetimos con fervor las estrofas de nuestro himno nacional y entonamos la marcha que nos identifica. Y esto no es simplemente nostalgia de una gran Nación a la que llegamos de la mano de Peron y Evita, en donde los trabajadores militaban orgullosamente en un partido y defendian sus ideales y luchas en discuciones de cafe, en reuniones partidarias o en sus sindicatos de bases. La actualidad nos marca diciendonos que esa gran Nación esta casi en la utopia del pensamiento filosofico, la participacion quedo resumida a una minima expresion y la militancia a quedado como palabra prohibida, despues del golpe del 76. Tomar el mastil y levantar la bandera, y que retumbe en nuestros corazones aquellos bombos llamando a una plaza de mayo evocando a los creadores de nuestra doctrina, y no llevados por un matrimonio que lo unico que pretende es destruir la misma. Así como ellos fueron participes y culpables de que el gran pacto social que Peron iva a realizar, no llegara a su destino como el asesinato no solo del compañero Rucci, sino que tambien herian de muerte a nuestro Líder y a la Argentina toda. Otro 25 de Mayo pero no para llenar las camaras de una television engañosa con miles de participantes que los arrean por un sanwich de milanesa, la coca y los 50 pesos y asi el matrimonio engrupirse y mostrar una falsa unidad. Peron salia al balcon y cincuenta mil ovacionaban al unisono su nombre, y su particdipacion en la plaza era autentica y voluntaria, y o preparaba el acto quince dias antes, lo convocaba si queria con dos horas, asi como su ultimo discurso de junio del 74.
    Muchos sindicalistas se han equivocado en la conducción,lideran a travez de la violencia y la prebenda, el patoterismo y los contuvernios con el oficialismo. La mayoria de los delegados muchas veces se ven avasallados por la patota de sus propios dirigentes, fuerza de choque para fuera y para adentro.
    Tenemos que comenzar nuevamente a construir la unidad, aunque seamos diferentes, siempre existiran diferencias, pero si nos une un fin comun, y ese fin comun es el bien comun todos juntos cosntruiremos la unidad. La doctrina esta el proyecto para el 2000 esta los que no supimos estar somos nosotros. Es hora de barajar y dar de nuevo, pero saquemos las cartas marcadas para no volver a hacer trampas de nuesvo.
    PERON Y EVITA.

    RAMPI

  • jueves, 15-05-08 00:36h

    Modestamente yo les digo a todos mis compañeros y compañeras que hace muchos años, como ya sabemos hemos perdido ese espacio político que nos contenía a todos los militantes Peronistas, léase con todo nuestro folklore, nuestra mística militante Peronista, a nuestros adversarios Radicales y de nuestro compromiso solidario, con el compañero/ra, entiéndase solidario y no de chequera, es decir recursos gubernamentales. Ese espacio donde discutíamos nuestras ideas, aquellos ámbitos de participación donde al menos podíamos plantear nuestras inquietudes y otras cuestiones ciudadanas, que en la actualidad por supuesto desaparecieron, yo puedo entender que el que gana gobierna y el que pierde acompaña, pero cuando hay regla democráticas de juego claras, en donde dentro de esa regla nadie queda afuera, es decir donde uno queda afuera, pero sabiendo que sigue dentro de un sistema, por eso critico como Peronista, por que hemos quedado fuera de todo el sistema, no somos ingenuos, tampoco quiero que me respondan abajo con la perorata del vicio que ya todos estamos arto, yo como muchos compañeros que seguimos arriba del ring, podemos decir que no cambiamos de idea, seguimos pensando como Peronista, no somos ni de aquí ni de allá, somos naturalmente Peronistas que únicamente nos arrodillamos cuando entramos a la iglesia y de esta idea no nos corremos así caiga la bomba atómica. Por otra parte quiero resaltar la palabra “participación” porque es muy seria para los Peronistas, por que hay que entender que con participación se alimenta la idea de gobierno y de país que nos merecemos, la sociedad esta cansada del “vamos a hacer” “vamos a hacer” y de los misterios y manejos feudales de la política, tampoco debemos permitir ningún renunciamiento a nuestros principios y valores que dieron origen a nuestro Movimiento Nacional Peronista, por eso nuestra agrupación levanta el proyecto que tiene que ver con el engrandecimiento del ser humano, con justicia social y nos queremos diferenciar por nuestra vocación de vivir en una Argentina democráticamente libre y justa, donde se respete profundamente las Instituciones de la Constitución y no nos interesa ni queremos los esquemas feudales, aquí las cosa tienen que ser claras como el agua, una cosa es transformar y otra muy distinta es deformar. Por ultimo a las Compañeras y Compañeros Peronista de Perón y Evita, comencémonos a preparar para lo que ustedes ya saben…

    Luis Liendro

Exhibir resultados 1 a 2 fuera de 2
Tu comentario
Nombre
E-mail
Prevencion AntiSpam 
 
Pagina web/blog-si desea mostrarla
Deseo mostrar mis datos

Regularización de comercios

Mauricio Macri, junto al Jefe de Gabinete Horacio Rodriguez Larreta y el titular de la Agencia Gubernamental de Control, Federico Young, lanzó el Plan de Regularización de comercios.