El mercado rechazó al nuevo ministro
Se vivió una de las peores jornadas financieras de los últimos años. Subió el dólar, el riesgo país, cayeron las acciones y los bonos y la Argentina recibió una pésima nota internacional.
Buenos Aires, lapolíticaonline, 25/04/08, 19:39
Casi parecía un mal recuerdo. Largas colas de ahorristas en los bancos para retirar sus dólares, y las clásicas excusas de los empleados sobre la falta de “billetes”. Algunas entidades directamente pusieron un límite de extracción de 1000 dólares. O sea, un corralito, salvo que sin respaldo legal.
Pero no fue el único síntoma de lo mal que tomó el mercado la asunción del nuevo ministro Carlos Fernández. No por el personaje, que es un absoluto desconocido, sino porque se intuye que la salida de Martín Lousteau, anticipa un redoblamiento de las pero res expectativas: más intervencionismo sobre la economía, guerra con el campo y negación de la inflación.
La primer noticia que pegó fuerte fue la baja en la calificación del país por parte de Standard & Poor's, que disparó el riesgo país –un término que recuerda al inicio de la decadencia delarruista- rozó los 600 puntos.
Luego, los mercados expresaron su malhumor. Los principales bonos cerraron con una baja que no se veía desde la salida del default. "Los bonos están en caída libre, las últimas noticias no son buenas para el mercado y los inversores prefieren perder antes de correr riesgos", comentó un operador.
El problema de fondo es que se observa que se impuso la visión de Néstor Kirchner de ignorar el problema de la inflación y mantener la economía recalentada. Precisamente, Martín Lousteau dejó el gobierno luego que le rechazaran un paquete antiinflacionario. Esto fue lo que llevó a Standard & Poor's a bajar la calificación del país, por los riesgos inflacionarios.
"El panorama negativo refleja la decisión del Gobierno de no aplicar políticas para corregir el recalentamiento de la economía del país, que quedó en evidencia con la renuncia del ministro de Economía, Martín Lousteau", dijo la calificadora.
Como siempre sucede, ante la incertidumbre la gente corrió a refugiarse en el dólar y la divisa volvió a subir un centavo y cotizó a 3,18 pesos para la compra y 3,22 para la venta, llevando al peso a los valores más bajos desde enero de 2003.
Se suma a esto el impacto del conflicto con el campo. Como los exportadores están liquidando menos dólares –ya que los productores retienen la cosecha a espera del resultado de las negociaciones sobre las retenciones-, el Banco Central tiene que salir a vender billetes para compensar la demanda y evitar una nueva suba.
Así, el dólar aumentó hoy 0,3 por ciento respecto de la jornada anterior y acumula un alza del 1,6 por ciento.
Mismo panorama se dio en La Bolsa, que llevó al Merval a sufrir una baja de 1,3 por ciento.












