El gobierno paso de los insultos a las ideas
Se observó una sintonía política un poco más afinada en el oficialismo. La propuesta de crear un fondo social complica a las entidades.
Buenos Aires, lapolíticaonline, 09/06/08, 20:33
Luego de tres meses de acudir a las peores prácticas de la política, a toda la batería de recursos negativos como las campañas de desprestigio y otros aprietes más o menos visibles, el gobierno recobró por necesidad o astucia, cierta sensatez.
Regreso el debate por las retenciones móviles al lugar del que nunca debió salir: la discusión de ideas sobre que tipo de país se quiere construir y con qué instrumentos. Es tan válida la idea de crear un fondo de asignación específica para atender la enorme deuda social, como los resquemores que causa su utilización en manos tan poco apegadas al respeto a la norma como las kirchneristas.
Es obvio que estos fondos estarán bajo el riesgo de desviaciones como las que suele aplicar el gobierno a través de los superpoderes del Jefe de Gabinete, de reasignar partidas. También es cierta la reflexión de sentido común de Eduardo Buzzi que se preguntó porqué siempre le sacan a los mismos, aún cuando los motivos que se aducen sean de los más nobles.
“Muchos de los industriales, dueños de automotrices y banqueros que hoy aplaudían el anuncio de la Presidenta, aplaudían como le sacaban la plata a otros”, graficó el dirigente ruralista.
Todo esto es atendible y muy interesante de discutir. En rigor, ya era hora que en el país se discutieran temas como el uso que se le da a los fondos públicos, así como en qué porcentajes y entre que sectores se distribuye la carga impositiva.
Es muy posible que a partir de este anuncio a las entidades les resulte más difícil sostener una protesta cerrada, con paros y cortes de ruta. El pedido de disculpas final de la Presidenta, también fue en una acertada muestra de civismo, más allá de su sinceridad.
Es curioso como se dan las cosas. Lo que más le cuesta al kirchnerismo, esto es debatir ideas, reconocer al otro, pedir disculpas, es seguramente lo que mejor le hace y lo que más contribuye a esa gobernabilidad, que nunca estuvo amenazada, salvo por la propia dinámica de confrontación que le imprimió a este conflicto sectorial Néstor Kirchner.
Sería deseable que en esta nueva etapa que se abre, el conflicto ingrese en el terreno de la discusión política. Se abre una puerta para despejar los fantasmas de violencia social y conmociones institucionales, que la inmensa mayoría de la sociedad rechaza.
Queda para la pelea chica del poder, la sonrisa inmensa de Julio de Viso que sumará unos 1.300 millones de dólares a su inmenso presupuesto. La historia oficial dice que deberá compartir la administración con Carlos Fernández y Graciela Ocaña. Como si esos ministros tuvieran alguna chance de discutirle algo al cada vez más gravitante jefe de Planificación.
El gobierno, por más que se ha esforzado en disimularlo, sumó hoy un nuevo retroceso en su decisión original, disfrazado de iniciativa, como fue el anterior anuncio unilateral de modificación a las retenciones móviles, los beneficios para pequeños productores o la renuncia de Martín Lousteau.
Para todos aquellos a los que el compromiso al que finalmente se llegue –incluso la posibilidad de permanencia del actual status quo sin solución de fondo- les deje un sabor amargo, siempre les quedará la oportunidad el año próximo en las elecciones legislativas de decir lo suyo de manera inapelable.













