Durísima interna: Granovsky denuncia por coimas a empresa vinculada a Albistur
El presidente de Télam acusó a una firma vinculada al secretario de Medios de intento de soborno. Las ocho horas que pasaron los policías en la agencia estatal de noticias y la relación de la denunciada Action Media con la pareja de Albistur.
Buenos Aires, lapolíticaonline, 03/05/08, 14:28
El presidente de la agencia estatal de noticias, Martín Granovsky, publicó hoy en el portal de la agencia un explosivo comunicado titulado "Télam no acepta sobornos". El texto pretende aclarar el episodio de bochorno que vivió ayer esa empresa con policías patrullando por los pasillos y tres móviles apostados en la puerta.
La versión dada a conocer por Granovsky sostiene que el subgerente general Télam, Carlos González, -en rigor el contador del presidente de la agencia-, fue quien disparó el procedimiento policial al denunciar ante la policía un presunto intento de soborno del que fue víctima.
Lo preocupante del episodio es que expone una situación que se comenta en los medios: en Télam existirían nichos de corrupción vinculados al multimillonario reparto de la pauta oficial que cursa esta agencia.
Es sabido que Télam demora por años el pago a ciertos medios y periodistas –en general críticos–, mientras que otros -en general oficialistas- son favorecidos con desembolsos en tiempo y forma.
Pero no es lo más grave. Este episodio viene a sumar elementos a las denuncias de manejo irregular que ya enfrenta en la justicia el superior de Granovsky, el secretario de Medios Enrique Albistur, acusado de manejos irregulares de la pauta oficial.
El denunciado empresario es José María Nuñez Carmona de Action Media, firma que tiene el mismo nombre -o es la misma- que estuvo vinculada a la conductora Nara Ferragut, una joven y atractiva morocha, actual pareja de Albistur, quien también cobró fuertes sumas de pauta oficial vía Télam.
Ferragut era una de dos conductoras de Sin Escalas, un programa de deportes y turismo que se emitía los sábados por la pantalla de Canal 7. Esta conductora creció dentro de la emisora estatal, y su empresa y las de sus socios ganaron en facturación de avisos de publicidad oficial.
Action Media, es el nombre de una productora ignota que no publica ningún dato sobre sus responsables (www.actionmedia.com) vinculada al programa Rock & Arena, un ciclo que condujo Ferragut en Canal 9, facturó en dos años más de dos millones y medio de publicidad oficial y se ubicó entre las cincuenta principales receptoras de avisos de la gestión Albistur, según recuerda la periodista María O´Donnell en su investigación sobre el manejo de la publicidad oficial.
Sin embargo, la resonante denuncia de Granovsky tiene algunos puntos flacos. La escandalosa relación de la empresa denunciada con el secretario de Medios y con Télam no es nueva. La nota de María O´Donnel es de Septiembre del año pasado y hasta ahora el presidente de la agencia estatal de noticias no había considerado revisar la relación con esta firma.
“Creada en octubre del 2005 en la provincia de Buenos Aires por dos jóvenes desconocidos en el medio de la televisión, Sandra Rizzo y César Forcieli, Action Media facturó en su primer año 986.658 pesos de publicidad cursada a través de la agencia Télam por la Secretaría de Medios. Casi un millón de pesos en el 2006. En el primer semestre del 2007 –período que coincidió con la llegada de Ferragut a Canal 9 para conducir los recitales y el programa de recuerdos– arrancó con 1.463.802 pesos. Arañó el millón y medio de pesos en sólo seis meses”, recuerda la autora del libro “Propaganda K”.
Fuentes de la agencia Télam afirmaron a La Política Online que el episodio se habría desencadenado ante el intento de esta productora por cobrar una deuda de más de 2 millones de pesos. Y agregaron con la acidez de quien conoce el paño: "Suena a poco una coima de 15 mil pesos para destrabar más de 2 millones".
La Política Online no puede desconocer que este arranque de voluntad de transparencia de la gestión de Granovsky ocurre justo cuando Télam vive una exhaustiva auditoria interna decidida en lo más alto del poder, ante las gravísimas irregularidades administrativas de la actual gestión.
Una de las hipótesis que se manejan por estas horas en la agencia es que la sorpresiva reacción de las autoridades de Télam fue en rigor una maniobra defensiva, ante lo que intuían podía ser una "cama" en su contra. Como sea la presencia de efectivos policiales por más de 8 horas, indican que en Télam pasaron más cosas de las que se informó en el comunicado. Y no se descarta que se hayan producido nerviosos llamados de lo más alto del poder que demoraron a los efectivos.
El comunicado
Granovsky afirma en el texto difundido que se sumará como querellante en la causa iniciada por su contador, Carlos Fernández, quien denunció un presunto intento de soborno en la comisaría segunda de la Policía Federal.
El ex periodista de Página 12 se explaya largamente en el comunicado sobre el incidente. Afirma que “el viernes 2 de mayo, se comunicó conmigo telefónicamente el subgerente general, contador Carlos Fernández, para informarme que sobre su escritorio había un sobre con dinero. Tenía 15 mil pesos y no le pertenecían ni a él ni a la agencia. Quedamos en que de inmediato labrara un acta interna con el hallazgo del dinero y que luego repitiéramos el procedimiento ante un escribano”.
“Hasta ese momento el episodio solo era el extraño hallazgo de un dinero que no pertenecía a un empleado ni a Télam SE. Todo cambió cuando llegó a la agencia el señor José María Núñez Carmona, quien dijo ser representante de la firma Action Media. El señor Núñez Carmona, que había estado en Télam el miércoles 30 a última hora con el contador Fernández y volvía a Télam luego del feriado del 1 de mayo, fue atendido por el subgerente general cuando ya estaba acompañado por una empleada de la escribanía cuya acción habíamos solicitado”, continúa Granovsky.
“En presencia de la empleada de la escribanía realizó una alusión que parecía indicar un nexo entre el dinero del sobre y la mayor agilidad de unos trámites administrativos tendientes al cobro de facturas de Action Media”, continúa el comunicado.
“Mientras se desarrollaba la situación, que ya había dejado de ser el simple hallazgo de un sobre de dinero sin dueño para conformar el indicio de una figura más grave, denunciamos el hecho a la comisaría 2ª. Los policías intervinientes labraron actas por orden del juzgado federal número ocho, donde quedó radicada la denuncia del contador Fernández, y tomaron testimonios”, concluye el presidente de Télam en la parte sustancial del comunicado.
Luego de entregar esta mínima información para un hecho de semejante gravedad –la policía permaneció en Télam más de ocho horas-, Granovsky se dedica a la propaganda de su gestión y del propio gobierno.
“Como parte de un Gobierno que busca mayores niveles de justicia mejorando al mismo tiempo la eficacia social del Estado y garantizando la transparencia, el Directorio de Télam desea dejar en claro”, advierte Granovsky y agrega: “Télam es estatal y por lo tanto pública. Sus directivos ocasionales, sus jefes de planta y sus empleados no se venden ni se alquilan a ningún interés privado. Se equivocará gravemente el que busque cobrar dinero del Estado o agilizar un trámite “lubricando” con sobornos a nuestra administración u ofreciendo plata dulce”, concluye a toda orquesta.
La gestión Granovsky
El gravísimo incidente que no tienen antecedentes en la empresa, se originó en el quinto piso, donde funciona la crítica gerencia de Administración y Finanzas, que ha sufrido superposiciones de personal y otras irregularidades durante la actual gestión.
Como se sabe, la agencia estatal vive una de sus peores épocas en términos periodísticos -ayer mismo publicó un cable en el que el secuestrado Juan Puthod afirma que uno de sus captores le "pago" en lugar de "pegó"-. Pero no es el único flanco de la actual gestión.
Granovsky también enfrenta durísimos cuestionamientos en términos administrativos, con pagos a proveedores con atrasos de años, la contratación de más de 10 gerentes nuevos, y la creación de un área administrativa paralela con más de 100 empleados nuevos, según denuncia la propia comisión gremial interna.
Se suma a esto otra irregularidad mayúscula de la cual hasta ahora no hubo mayores explicaciones: el año pasado Télam recibió un subsidio extra de 37 millones, cuando su presupuesto anual es de 28 millones. Aún no está claro a qué se destinaron esos fondos. ¿Granovsky también pedirá a la Justicia que investigue al respecto?













