Al estilo cubano, La Campora quiere “Comités de Defensa”
La agrupación de jóvenes K que lidera Máximo Kirchner, evaluó en un plenario secreto distintas alternativas para retomar la iniciativa política luego de la derrota en el Senado. Las propuestas van desde la creación de “Comités de Defensa de la Revolución” hasta un simple festejo por el día del niño.
Buenos Aires, lapolíticaonline, 07/08/08, 16:49
Unos doscientos jóvenes oficialistas, pertenecientes a distintas agrupaciones, tras la derrota del gobierno frente al campo, realizaron un plenario muy reservado, y aunque en temario se propuso debatir la creación de "Unidades Básicas con un rol similar a los “Comités de Defensa de la Revolución” que existen en Cuba, el acuerdo final sólo alcanzó para organizar una jornada por el próximo Día del Niño.
Prolijamente organizado desde la Casa de Santa Cruz porteña, mediante una minuta escrita, el plenario se desarrolló en distintas aulas de la Facultad de Ciencias Económicas el sábado 26 de julio, pero el sigilo K lo mantuvo en las sombras. Como siempre, el silencio cubre los fracasos del gobierno nacional.
Las principales fuerzas pertenecían a la agrupación La Cámpora, que conduce Máximo Kirchner. Aunque también estuvieron presentes la directora Nacional de Juventud, Mariana Grass; y la JP que conduce Juan Cabandié, que sueña el año próximo con una postulación a diputado nacional, apadrinado por el secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli.
Cabadié, quien además mantiene excelentes vínculos con la agrupación Hijos, se encargó del cierre de la reunión y pronunció un enfático discurso en el Aula Magna de la facultad.
"Kirchner quiere normalizar la Juventud para octubre próximo", anunció Cabadié, quien gracias al ex presidente integra el Consejo nacional del PJ. Luego, internándose en el pantano de la ideología, se metió en la política universitaria y luego de flagelarse por la escasa adhesión que el kirchnerismo recibe en esos ámbitos, afirmó: "Algunas facultades son verdaderos hervideros de ideas trotzkystas y antipopulares".
Catarsis kirchnerista
El plenario se convocó para analizar “Las causas del fracaso en el conflicto con el campo; la política del gobierno nacional; la distribución de la riqueza; y el voto de Julio Cobos". Y en una reivindicación notable del verticalismo, se enfatizó que es necesario que "todo el Movimiento sostenga el mismo discurso".
En el desarrollo del debate los jóvenes del Movimiento Evita de Emilio Pérsico (55 años), fueron rápidos para copar las distintas comisiones donde se analizó el rsultado de las jornadas en las famosas "carpas" que se instalaron durante el conflicto. Que dicho sea de paso, los dueños de las mismas siguen reclamando por pagos atrasados. Muy enojados por la derrota sufrida, los jóvenes kirchneristas cuestionaron directamente a Pérsico por su “ligereza” a la hora de advertir la magnitud de la pelea que enfrentaban.
En el aire quedó el deseo escrito para la convocatoria: "Recuperar la lógica de militancia territorial como intermediario entre el Pueblo y el Estado". Nada de instituciones que pueden ocasionar algún disgusto, como ser el Congreso y en particular el Senado.
Los asistentes
El cuadro de participantes lo encabezó Cabandié a quien responden Joanqui Moreyra, representante de una Juventud Sindical, a pesar de sus 45 años de edad.
También estuvo presente Gildo Onorato, seguidor de Emilio Pérsico, en su momento vinculados al grupo Quebracho. Se vio además a Carlos Pizzoni, uno de los líderes de la agrupación H.I.J.O.S.
Por el gobierno estuvo la directora Nacional de Juventud, mariana Grass, y su segundo “el gordo” Ariel Frías, quien no dejó de trajinar los pasillos de la facultad, acompañado del dirigente motoquero, Maximiliano Arranz, y los bonaerenses Carlos Pérez y Carlos Ávalos.
Dentro de este grupo, que se autodefine como "peronista ortodoxo”, algunos exaltados propusieron "romper a trompadas toda organización que no acepte Las veinte verdades peronistas".
Muy aislado, en cambio, se lo vio al funcionario José Otavis. Su principal apoyo, Andrés 'Cuervo' Larroque, prefirió mostrarse cerca de Cabandié. Sólo tuvo el consuelo de Caíto Pereira, hombre de Carlos Kunkel en la filial de La Plata de La Cámpora.
Fueron estos tres sectores, los que más impulsaron la creación de Unidades Básicas remixadas al estilo de los "Comités de Defensa de la Revolución" cubanos, con el apoyo de la Agrupación Continente de Quilmes y miembros de la Federación Juvenil del Partido Comunista.
La propuesta no cayó nada bien entre los sectores más peronistas, que lograron imponer un módico festejo por el día del Niño, mientras se quejaban: "Cada vez que nos manifestamos, el colorido de las banderas se parece más al de las marchas del orgullo gay, que a las del peronismo".













