Viernes, 03 de Septiembre de 2010 | 20:57 hs. | Bs. As.
  
T:11.5 °C  H: 88%

COLUMNISTAS

data imagen

Por Dante Augusto Palma

El destino transversal

Contrariamente a la opinión mayoritaria, la clave de supervivencia del kirchnerismo no es un deslizamiento hacia la moderación sino la radicalización de una agenda de centroizquierda que reedite la transversalidad y permita un consenso acotado que incluya a los representantes del progresismo en las Cámaras.

07.12.2009 |

No es fácil desbrozar el camino y quitar de éste el triunfalismo, la exageración y el odio visceral con que se analizó el episodio legislativo por el cual el kirchnerismo perdió la mayoría en las comisiones y en la Cámara de diputados en general.

Para realizar tal tarea, sin duda no parecen ser de ayuda aquellos que con extrema liviandad e irresponsabilidad intelectual, afirman que lo que viene es “el fin del stalinismo patagónico”, o equiparan los movimientos sociales kirchneristas con las fuerzas que apoyaban a Mussolini y Hitler.

De aquí que no me ocuparé de este tipo de apreciaciones y dejaré que los archivos se burlen de ellos el día de mañana.

Lo más fácil de analizar son los datos más o menos objetivos, a saber: es falso que esta es la primera vez que el kirchnerismo no es mayoría en las cámaras.

Quienes afirman esto faltan a la verdad por omitir que recién en 2005 el kirchnerismo comenzó a traducir en representación en las cámaras el creciente apoyo que las medidas de gobierno empezaban a tener entre una ciudadanía que apenas dos años antes le había otorgado sólo un 22% del voto a Néstor Kirchner; y, además, desconocen que cuando lo que está en juego son leyes que afectan intereses o creencias profundas la supuesta homogeneidad y el carácter monolítico de los bloques no son más que la descripción temeraria de una dudosa ontología. (El resquebrajamiento del bloque oficial durante y después de la 125 y la forma en que se eludió el tratamiento de una ley a favor del matrimonio gay son ejemplos cercanos).

Lo inevitable


Pero lo más difícil es saber lo que vendrá. Aquí, me atrevería a afirmar que contrariamente a la opinión mayoritaria, la clave de supervivencia del kirchnerismo no es un deslizamiento hacia la moderación, es decir, hacia los reclamos que provienen de la derecha, si no más bien lo contrario.

En otras palabras, aunque resulte paradójico, sólo en la radicalización de políticas de centroizquierda, el kirchnerismo podrá lograr un consenso (acotado) que acerque a representantes de fuerzas alejadas de los dictados del establishment económico-discursivo (para muestra, en este sentido, obsérvese lo ocurrido respecto de la ley de Medios).

Por todo esto, otra vez, quizás paradojalmente, el presente del kirchnerismo lo obliga a refugiarse en la otrora rechazada transversalidad que, en esta etapa, no forma parte de un proceso amplio que teóricamente iba a incluir a diferentes sectores de la ciudadanía con ideales progresistas sino que se restringe a acuerdos de cúpula entre los representantes de la centroizquierda y el kirchnerismo a la hora de impulsar determinadas leyes.

Por supuesto que cualquier no kirchnerista que apoye una propuesta oficialista se habrá “borocotizado” mientras que cuando un aliado del gobierno como Cobos, Solá y Graciela Caamaño, entre otros, todos elegidos en las listas del FPV, se pase a las filas opositoras se transformará en un hombre digno, con valor y conciencia.

Pero ese será un tema de los videographs y de los noteros. Lo que importa es que la propia lógica confrontativa de Kirchner y la intransigencia de la derecha llevan indefectiblemente al oficialismo, casi al mejor estilo de una tragedia griega, a retornar a una estrategia transversal por el camino de la profundización de las políticas que afectaron intereses de grandes corporaciones.

Demostrado que la pejotización no garantiza ganar elecciones y sin embargo supone cargar con el lastre de apoyar barones bonaerenses; y comprobado que una alianza con moderados como Cobos aporta sólo un mínimo apoyo para triunfos circunstanciales, el destino parece decirle al oficialismo que su supervivencia estará en reestructurar una alianza entre sectores progresistas que incluya al “peronismo de izquierda” y, contra aquellos que exigen moderar las acciones, radicalizar la agenda.

DEJE SU COMENTARIO






COMENTARIOS DE LOS LECTORES (2)

IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.


LaVerdad
17-12-2009 | 13:14

Palma, el tema es que a Kirchner ya nadie le cree eso de la izquierda. Es sin duda el gobierno que más a favorecido a las grandes corporaciones en la hisotria de la Argentina. Hacé la cuenta de la que se llevaron las compañias que exlotan nuestros recursos naturales y despés hablamos. Tenés algunas medidas progresistas pero por otro lado te rompe el ojete diez veces mas. Eso no es progresistmo sino distracción para que nadie se avive que me la estoy llevando toda.


GerardoD
16-12-2009 | 02:04

Palma: Coincido con la primera parte de tu analisis. Pero sobre el final; cuánto crees que representa el "peronismo de izquierda" dentro del magro 30% que lo votó a Kirchner en las ultimas elecciones? Esa porcion del peronismo es lo unico que tuvo y ya tiene seguro, lo importante será saber cuántos de los sectores progresistas querrán aparecer pegados a Kirchner en un futuro cercano, con el riesgo cierto además de ser descartados poco después como ya ocurrió, por los sectores mas reaccionarios del PJ.


0 - 2 de 2 comentarios

Palma Dante Augusto

danteblog@gmail.com

- Filósofo egresado de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires

- Investigador en el área de Filosofía política

- Docente en la cátedra de Filosofía de Tomás Abraham (UBA)

- Autor de libro “Relativismo e inconmensurabilidad: apuntes sobre la filosofía de Thomas Kuhn”. Buenos Aires: Jorge Baudino Ediciones, 2005.

- Publica diversos artículos sobre filosofía y política en varios medios de comunicación. Entre ellos, el semanario "Miradas al Sur" y la revista “La Otra”.

- Es autor del sitio www.elinfiernodedanteblog.blogspot.com donde semanalmente publica artículos sobre actualidad política.

ver mas

ÚLTIMAS COLUMNAS

  • La patente de la ideología
    Se vive un presente en que la derecha y la izquierda critican al gobierno por la supuesta apropiación de los DDHH. Y si así fuese, ¿cuál sería el problema? Dicho de otro modo ¿importa más quién llega primero y “patenta” una idea o quien tiene la voluntad y la capacidad de aplicarla?
  • El parlamentarismo de facto
    La oposición de derecha amplificada por editorialistas de Multimedios impulsa la idea de vacancia de poder, carencia de legitimidad y conductas por fuera de la Ley de parte de CFK. En este contexto, se dejan correr rumores de elecciones anticipadas y se soslaya la imposición de un Parlamentarismo de facto que lejos de ir por los carriles del derecho se intenta imponer por la fuerza.
  • Vademécum de modales políticos
    La intervención quirúrgica de Néstor Kirchner, además de haber generado cierta repentina zozobra, resultó una insólita excusa para una pretenciosa lectura del poder, en especial por el médico Nelson Castro, acusado de haber retirado miles de dólares del país. Ahora que los modales políticos se manifiestan en una obstrucción de carótida K, los ateromas de grasa piqueteros, permitirán a la ciudadanía manejar con prudencia el gasto público de sinapsis.
  • BCRA: el Vaticano Económico Argentino
    Desde esta semana se decreta el nacimiento del Vaticano Económico Argentino, un poder soberano al interior del Estado argentino y al que se denominará BCRA. ¿Desde cuándo Redrado se erige en un Príncipe soberano? Los flashes y debates estériles nos impiden dar la discusión sobre el funcionamiento de la entidad monetaria.
  • Breve manual para criticar lo que se hace bien
    Kirchner tiene razón: la oposición y “la gente” terminan apuntando contra las políticas sociales, el rol del Estado, la protesta social, la Ley de Medios y las nacionalizaciones, acaso los mayores logros del gobierno. Los principios del Manual.